Huye miedo, sin tardanza
Corre sin mirar atrás y huye,
Pues tras de ti va la esperanza
Y tu reinado oscuro concluye.
Queda ya lejos tu estela
Que a los hombres paraliza,
Que los apaga como velas
Mientras tú te inmortalizas.
Huye miedo, con premura
Corre sin mirar atrás y aprisa
Pues mi alma es noble y pura,
Y de tu pronta derrota avisa.
Nos has hecho perder tanto,
Tantos buenos momentos...
Por rendirnos a tu encanto
Y solo mostrar los tormentos.
Paralizas con tu temible canto
¡Pero ya no me lamento!...
Huye veloz miedo cobarde,
Porque he decidido vencerte,
Pues de ganas mi alma arde
De alcanzarte y darte muerte.
Se te adiestró para ser herramienta,
Para avisar de todos los males,
Pero de los débiles te alimentas
Y te excedes en cosas banales,
A curtidas almas atormentas
Que pierden sus fuerzas vitales.
Huye, huye no te digo más,
Y corre, porque voy a destrozarte
¡No pienso temerte jamás!
¡Porque pienso aniquilarte!
lunes, 1 de octubre de 2007
miércoles, 26 de septiembre de 2007
A mi padre...
Tu que siempre miras
Con el orgullo marcado en la mirada,
Tu que siempre suspiras
Al ver mis miedos y espantadas,
Tu que siempre destrozas la ira
Y la expulsas a patadas.
Sabes que esta vida gira
Con nuestras almas ligadas.
Siempre has sido constante
E inflexible en tus creencias,
En las cuestiones importantes,
Demuestras ser hombre de ciencia,
Siendo meticuloso e incesante
Y disciplinado en la docencia.
Nunca rehuyes la vida,
La respetas y temes por igual,
Tratas de esconder heridas
Infringidas por el rival,
En miles de batallas vividas
Por defender la moral.
De tu vida es tu constancia,
De tu mente es tu valor,
De tus miedos la ignorancia,
De tu éxito, maestro y mentor.
Y es que nunca nos permitiste,
Rendirnos sin dar batalla,
No hay motivos para estar triste
Si en la pelea das la talla,
Pues siempre una mano tendiste
Por si en el reto algo falla.
Una espina sangrante llevo clavada,
Por no mostrar más gratitud,
Pues no obtuviste calma anhelada,
Por inculcarnos la virtud,
De pelear sin temer a nada
Con fuerza, ímpetu y juventud.
Agradecido es sin duda el sentimiento
Que trato de mostrar en este papel,
Agradecido por enjugar mis lamentos
Que trato de vencer sin cuartel,
Agradecido por miles de intentos
En los que trato de dejarme la piel...
Agradecido
Con el orgullo marcado en la mirada,
Tu que siempre suspiras
Al ver mis miedos y espantadas,
Tu que siempre destrozas la ira
Y la expulsas a patadas.
Sabes que esta vida gira
Con nuestras almas ligadas.
Siempre has sido constante
E inflexible en tus creencias,
En las cuestiones importantes,
Demuestras ser hombre de ciencia,
Siendo meticuloso e incesante
Y disciplinado en la docencia.
Nunca rehuyes la vida,
La respetas y temes por igual,
Tratas de esconder heridas
Infringidas por el rival,
En miles de batallas vividas
Por defender la moral.
De tu vida es tu constancia,
De tu mente es tu valor,
De tus miedos la ignorancia,
De tu éxito, maestro y mentor.
Y es que nunca nos permitiste,
Rendirnos sin dar batalla,
No hay motivos para estar triste
Si en la pelea das la talla,
Pues siempre una mano tendiste
Por si en el reto algo falla.
Una espina sangrante llevo clavada,
Por no mostrar más gratitud,
Pues no obtuviste calma anhelada,
Por inculcarnos la virtud,
De pelear sin temer a nada
Con fuerza, ímpetu y juventud.
Agradecido es sin duda el sentimiento
Que trato de mostrar en este papel,
Agradecido por enjugar mis lamentos
Que trato de vencer sin cuartel,
Agradecido por miles de intentos
En los que trato de dejarme la piel...
Agradecido
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