Huye miedo, sin tardanza
Corre sin mirar atrás y huye,
Pues tras de ti va la esperanza
Y tu reinado oscuro concluye.
Queda ya lejos tu estela
Que a los hombres paraliza,
Que los apaga como velas
Mientras tú te inmortalizas.
Huye miedo, con premura
Corre sin mirar atrás y aprisa
Pues mi alma es noble y pura,
Y de tu pronta derrota avisa.
Nos has hecho perder tanto,
Tantos buenos momentos...
Por rendirnos a tu encanto
Y solo mostrar los tormentos.
Paralizas con tu temible canto
¡Pero ya no me lamento!...
Huye veloz miedo cobarde,
Porque he decidido vencerte,
Pues de ganas mi alma arde
De alcanzarte y darte muerte.
Se te adiestró para ser herramienta,
Para avisar de todos los males,
Pero de los débiles te alimentas
Y te excedes en cosas banales,
A curtidas almas atormentas
Que pierden sus fuerzas vitales.
Huye, huye no te digo más,
Y corre, porque voy a destrozarte
¡No pienso temerte jamás!
¡Porque pienso aniquilarte!
lunes, 1 de octubre de 2007
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